El Foro Económico Mundial (WEF) ha enumerado 10 habilidades para el futuro basándose en el análisis de la información recopilada de 9 sectores, incluidas 15 de las economías más grandes del mundo y cientos de ejecutivos. Estas 10 habilidades que el mercado demandará de los profesionales se pueden resumir en tres grupos principales:

(1) Enfoque y claridad mental

(2) Flexibilidad adaptativa

(3) Realización inspirada y motivada

Inicialmente, el WEF pronosticó 2022 como el año en el que estas habilidades se convertirían en fundamentales para el profesional. Sin embargo, con la pandemia de Covid-19, la búsqueda de tales habilidades se ha acelerado y se ha vuelto más relevante ahora.

Según una investigación de Daniel Goleman, periodista especializado en estudios del cerebro y del comportamiento, lo que genera ventaja competitiva para una empresa son las habilidades conductuales de sus empleados, especialmente de sus líderes. Su investigación, en la que habla de las herramientas para el alto desempeño en las empresas, plantea que los profesionales son contratados por sus habilidades técnicas y cognitivas, pero lo que los diferencia, una vez contratados, son sus habilidades interpersonales y conductuales. En el mismo estudio dice que el 85% de las habilidades necesarias para ejercer posiciones de liderazgo son conductuales, y solo el 15% son cognitivas. Para los puestos que no son de liderazgo, afirma que las proporciones de competencias humanas versus cognitivas son 66% y 33%, respectivamente.

Una pregunta importante es cuánto afectará el avance de la tecnología en las actividades que hoy realizan los seres humanos y que, en el futuro, bien pueden realizar las máquinas. Con el auge de la inteligencia artificial y las herramientas de realidad virtual, las “habilidades del futuro” jugarán un papel aún más relevante, convirtiéndose en indispensables para los profesionales exitosos.

La forma en que aprendemos también se ve afectada. Ya no basta con aprender únicamente las habilidades técnicas y cognitivas; como resultado, los modelos educativos tradicionales se han vuelto obsoletos. Las personas pasan años de sus vidas desarrollando habilidades que no serán fundamentales para su éxito. Las partes del cerebro para el desarrollo de las relaciones humanas y las habilidades blandas suelen ser las últimas en madurar anatómicamente. La mayoría de las culturas deja este desarrollo al azar, sin una formación estructurada para observar y fomentar tales habilidades.

Para ampliar la capacidad de aprendizaje es necesario potenciar la neuroplasticidad. Esta capacidad del cerebro es responsable de la capacidad de aprender de las experiencias y adaptarse. Hay que descartar la idea de que ya se han obtenido todos los conocimientos necesarios o suficientes para realizar una función. Busca siempre aprender con la mentalidad de un principiante.

A partir de esta necesidad, aquí en el DeRose Method hemos diseñado un programa de consultoría para que el profesional pueda desarrollar las habilidades del futuro. Este programa se divide en cinco módulos:

(1) Gestión del estrés y bienestar

(2) Inteligencia emocional

(3) Vida intencional

(4) Enfoque y desempeño sostenible

(5) Mente creativa e intuitiva.

Cada módulo incluye algunas de estas habilidades, y el programa completo trabaja en el desarrollo de todas ellas.

Es fundamental reconocer la importancia de desarrollar las habilidades del futuro, ya que serán los medios de selección natural en el mundo empresarial.